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15 noviembre, 2007

¿Creación o evolución?


Años atrás, la teoría de la creación de todo ser viviente por Dios no se ponía a discusión, pero surge Charles Darwin y, con su teoría de la evolución, parecía que explicaba por completo la existencia de la vida en la tierra. La fantástica historia que se relata en el capítulo bíblico de Génesis, de la creación del mundo en 6 días y en la que Dios creó a la mujer de la costilla del primer hombre, Adán, sonaban mas bien a leyenda e invención del hombre, parecía uno mas de los innumerables mitos de la creación del mundo que han existido en diversas culturas antiguas. La educación, las únicas universidades, pertenecían a la Iglesia. Y esta imponía sus puntos de vista, sin abrirse a las expresiones de otras ideas. Y al no ocuparse en las cosas de Dios, sino en cuestiones de riquezas y poder, habían hecho perder la fe de las masas. Pues bien, llega Charles Darwin con su teoría... ¡la abrazaron! Explicaba que los animales se habían originado a sí mismos, y que las especies de animales se habían originado a partir de unas pocas, por medio del proceso de la selección natural. Si un animal necesitaba adquirir la habilidad de imitar el color de su habitat para sobrevivir y lo lograba, eso era una característica que le daba ventaja sobre los demás, y era una característica que de forma natural se heredaba a su progenie. La sencilla lógica de la teoría había dado en el clavo, las masas habían encontrado en esta teoría la forma de expresar su descontento hacia la iglesia. La iglesia había olvidado por completo su esencia: conocer la Biblia.
Es importante entender el momento histórico en el que se acomoda fértilmente la teoría de la evolución de Charles Darwin. En aquella época, la iglesia ejercía un poder tiránico. Demostraron conocer nada de lo que hablaban, y en vez de defender con argumentos la creación del mundo por Dios, sus líderes empezaron ataques personales a Charles Darwin, diciéndole que era descendiente de un mono. El pueblo se dio cuenta que la iglesia no defendía coherentemente su punto de vista. La belleza y sencillez de la teoría darwiniana consiguió el apoyo de la comunidad científica y el pueblo. La creación por Dios era dogma de fe, la darwiniana, lógica. Y a su vez, la comunidad científica se cegó. Empezaron a ver todo bajo el prisma evolutivo. Porque eso es lo que deseaban ver. El pueblo, cegado antes por la teoría religiosa, ahora creía dogmática y ciegamente en la darwiniana. No razonaban. Eterno hábito de no pensar y ser seguidor. Los pocos hombres que piensan, empezaron a cuestionar e investigar la teoría darwiniana. Te vas a sorprender de lo que todos aceptan como verdad, que te han enseñado tus profesores de la escuela y que lees a cada rato en diversos artículos. Y que no son ciertos. Agárrate de la silla. Una coincidencia sorprendente entre la teoría de Darwin y la Bíblica de la creación de la vida, es que el orden de etapas que describe la Biblia que fue creada la vida (origen de los océanos, creación de la tierra, aparecimiento de la vida marina, surgimiento de aves y mamíferos) es la misma secuencia de las divisiones principales del tiempo geológico, como las describe la ciencia. Esto lo afirma el geólogo Wallace Pratt. Aunque usted... no lo crea. Y es la única historia antigua del surgimiento del mundo que cuadra con la científica. Darwin también decía que los individuos más capaces de cada especie son los que sobrevivían, y que las características que hacían que éstos individuos sobrevivieran se transmitían de generación a generación. Y de mejora en mejora... ¡se producían nuevas especies! Una teoría hermosamente lógica y sencilla. Pero Charles no contaba con los avances científicos de nuestros días. En los últimos cien años la ciencia descubrió el código genético (ADN), cuyas funciones anulan por completo esa teoría. La función del código genético es perpetuar las características fisiológicas del animal, permitiendo una variación en cuanto al tamaño y color, pero no admite cambios tan grandes como para crear nuevas especies. Un ejemplo práctico de cómo funciona el código genético. Es como si un león tuviera un programa de computación (código genético) llamado león, y que hace que un león tome las características que le conocemos en cuanto a tamaño, forma, instintos, etc. Y es un programa protegido contra borrado y escritura ¿Este programa (código genético) puede sufrir errores tales que permita la creación de nuevas especies? No.
Como un programa de computación que es infectado por algún virus o al que, accidentalmente, le es borrado un archivo por error del programador, funciona de manera diferente, el código genético también puede recibir daños. A esto se le conoce como mutacion.
Los científicos intentaron modificar este programa de computadoras de la naturaleza (código genético) para probar que sí se podían generar nuevas especies.
Hicieron un experimento con moscas del vinagre, induciendo mutaciones del código genético con rayos x ¿Resultados? Surgieron moscas en su gran mayoría con características inferiores a las promedio. Cuando se cruzaron las moscas mutantes, sorpresivamente después de algunas generaciones, surgieron moscas normales. El genetista Richard Goldsmith se desesperó, porque los cambios originados en las moscas, aún si se juntaran todos, eran tan pequeños que no crearían una nueva especie. La revista investigación y ciencia informa que los daños al código genético inducen una respuesta de emergencia del código genético, y éste genera automáticamente enzimas que reparan el daño. Es como si un programa de computadoras le fueran borradas algunas líneas de programa, que harían que no funcionara bien. Pero como si ese programa automáticamente lo detectara y pusiera las líneas borradas por si mismo, y en unos días ya funcionara como su programador originalmente hizo el programa ¿Fantástico, no? pues aunque los programas de computadoras actualmente no hacen eso, el código genético sí lo hace. El código genético, al ser una especie de programa de computadoras maravillosamente creado, a prueba de modificaciones y autoreparable, es el principal obstáculo para la teoría de la evolución. Los científicos ahora dicen que debió haber existido un código genético primitivo que permitía cambios, pero que después evolucionó y ya no los permitió. A la fecha, no han podido comprobarlo. ¡Pero si hay en los museos los descendientes del hombre! ¡Pero si la ciencia dice que descendemos del mono y está científicamente comprobado!¡Pero si existieron los hombres de Java, Neanderthal, Tepexpan y Cro-Magnon! Te explico. Respecto a que descendemos del mono, se hizo un experimento con "Ko Ko", una gorila hembra, para enseñarle a hablar y demostrar que el hombre pudo haber evolucionado a partir del mono.
El experimento explica que la gorila fue capaz de expresar sentimientos y emociones a través de un sistema de comunicación parecido al que usan los sordomudos.
Pero en el libro ¿Cómo nos comunicamos? de editorial Alhambra, las personas del experimento concluyen que Ko Ko jamás podría hablar con el lenguaje de los humanos, puesto que el aparato de fonación natural de los monos no permite la articulación de palabras tal como los humanos hacemos. En pocas palabras, si un mono no pudo desarrollar el lenguaje humano con todos los medios disponibles para estimularlo, por su aparato de fonación... ¡Menos lo iban a hacer los monos de la antigüedad en estado salvaje! ¿Cómo te quedo el ojo?
De los hombre de la antigüedad, te voy a hacer la siguiente observación: Si el hombre hubiera evolucionado, en la misma zona geográfica estaría la prueba. Estaría el hombre de Neanderthal en la misma zona geográfica, que el de Cro-Magnon y el de Java, puesto que un hombre era la "mejora" del otro, producto del mismo ambiente natural, según la teoría de la evolución. Pues te informo que el hombre de Neanderthal solo se ha encontrado...¡En Alemania! El de Cro-Magnon...¡Solo en Francia! El de Java...¡Solo en Indonesia!. El de Pekín...¡Solo en China! El de Tepexpan...¡Solo en México! Te repito, si hubiera existido evolución, la prueba debería de estar en la misma zona geográfica. Observa este hecho la próxima vez que vayas a un museo de historia natural. Estos hombres simplemente eran variaciones dentro de la misma especie humana. Actualmente muchos científicos afirman que estos hombres de la antigüedad no difieren en nada de los de ahora. ¿Sabes que? Yo creo en Dios, lo veo como el ingeniero de computación y arquitecto perfecto. Si un arquitecto construye casas en la playa, elegirá materiales ligeros. Si construye en ciudad, elegirá materiales diferentes por el clima. Pero utiliza las mismas estructuras. De la misma forma, Dios usa las mismas estructuras óseas, pero adapta el volumen y forma de acuerdo a las necesidades de su creación. Las alas de las aves están hechas con huesos huecos, que son mas ligeros y facilitan la función de volar. Las aletas de las ballenas, cubren una mayor área y facilita la función de nadar. ¿Has observado la increíble sabiduría de la naturaleza? Los camaleones adaptan su color instintivamente al color de su medio ambiente, hay abejas que son engañadas por flores con forma similar a la de dichos insectos, y todo esto para que las flores sean polinizadas...¡en fin! La asombrosa armonía y diseño de la naturaleza lo intentó explicar la teoría darwiniana de la selección natural. Pero desde el momento en que ya te expliqué que todos los animales y plantas tienen un código genético, preprogramado, y ese código es como un programa de computadoras que no se puede modificar, y ya vienen especificadas por default las características de cada animal y planta... ¡Dios es también el mejor programador! ¿Qué te pareció el sensacional diseño del código genético, a prueba de modificaciones y autorenovable? Si el camaleón puede imitar el color del árbol...¡Es porque está en el código genético del camaleón! ¡Y es porque Dios lo hizo así!

Gracias a Edgar Martinez


4 comentarios:

José García Palacios dijo...

Sencillamente impresionante. Muchas gracias.

El Ojo Protestante / Biografías dijo...

Muy buen informe!

Lino dijo...

Me gustaría explicar algunas cosas, sin ánimo de polémica:

«El pueblo, cegado antes por la teoría religiosa, ahora creía dogmática y ciegamente en la darwiniana»

Efectivamente, la creencia dogmática, como por ejemplo la religiosa, es hasta cierto punto nociva. Depende del caso, pero no es un valor positivo en si mismo, y no conduce a un aumento del conocimiento.

La Teoría de la Evolución es posible que haya sido utilizada como arma en contra de la iglesia, a lo mejor hasta motivos tenían. De todas formas, estoy en contra de cualquier ataque en contra de la libertad de las personas siempre que sea en su ámbito individual. Pero eso no quita que no haya sido (la teoría de la evolución) el producto de un estudio concienzudo y basado en hechos, que puede que tenga errores, los cuales han de se señalados de forma igualmente concienzuda y basándose igualmente en hechos, que no digo que los halla, de hecho, los hay. Por eso es una teoría, porque no se puede ni aceptar, ni refutar. De momento.

«Explicaba que los animales se habían originado a sí mismos»

Con todos mis respetos, pero que yo sepa la teoría de Darwin no dice nada en absoluto del Génesis, la creación de la vida. Esto está sin explicar... científicamente, claro. Ni siquiera hay teorías de peso que la expliquen salvo experimentos con potingues en burbujas de cristal y descargas eléctricas.

«Una coincidencia sorprendente entre la teoría de Darwin y la Bíblica de la creación de la vida»

Lo que prueba de alguna forma, que la T. de Darwin no está en contra de la iglesia ni de la religión, simplemente intenta explicar las cosas de forma no dogmática.

«la ciencia descubrió el código genético (ADN), cuyas funciones anulan por completo esa teoría (...) permitiendo una variación en cuanto al tamaño y color, pero no admite cambios tan grandes como para crear nuevas especies»

Bueno, vamos por partes. El intento de mutaciones artificiales no produce buenos resultados, entre otras cosas porque no son producidos por el propio código genético. Es decir, en el proceso de herencia, algunas veces se introducen pequeñas variaciones que producen cambios, y no son considerados por dichos mecanismos de autoprotección como externos, porque evidentemente , no lo son. Por otro lado, no se trata de un solo cambio, sino de una sucesión de miles de cambios durante millones de años. Llama la atención que no se mencione aquí los constantes cambios de criterio de la iglesia al intentar contar el tiempo de duración de la tierra desde su creación, para que cuadrara con las evidencias históricas y geológicas. No obstante, hay que decir que uno de los fallos de la teoría (motivo por lo cuál sigue siéndolo aún) es la no explicación o correlación entre los procesos genéticos o mutaciones y el tiempo transcurrido, para la grandísima cantidad de cambios necesarios.

«¡Pero si la ciencia dice que descendemos del mono y está científicamente comprobado!»

Esto es completamente falso. Es una grotesca forma de explicar ineficazmente la T. de Darwin. El mono y el ser humano, comparte un antepasado común, algo más cercano entre sí que el resto de las especies (según la T. de D., claro). Además, si no me equivoco, no es el mono el primate actual más parecido en este aspecto.

«si hubiera existido evolución, la prueba debería de estar en la misma zona geográfica»

Hombre, ¿y como sabemos que no lo estuvo, o que está pero no se ha encontrado? Lo siento, pero no es prueba suficiente para refutarla. Además de que hay evidencias geológicas de la deriva de los continentes que modifican sustancialmente esta consideración.

Gracias por su atención

Saludos cordiales.

Heli dijo...

Bueno, esperaremos a ver que dicen los científicos. Pero una cosa ya voy a dejar clara: como la evolución resulte formar parte de una conspiración mundial de científicos ateos dirigidos por algún supervillano entonces voy a tirar por la ventana mi colección de fósiles de trilobites y me iré otra vez con el Monstruo Volador de Espagueti, abrazaré de nuevo sus sagrados apéndices tallarinescos y me volveré a vestir de pirata.