27 junio, 2009

Dos Estados para Dos Naciones

Por Arieh Eldad


¿Por qué el establecimiento de un Estado Palestino al oeste del Río Jordán es innecesario?

Porque ya hay un estado Palestino, y es Jordania. La Declaración Balfour de1917 y las decisiones de la Liga de Naciones en Ginebra en 1920 y 1922 demandaron el establecimiento de un hogar nacional para los judíos y otorgaron a Gran Bretaña un mandato con el fin de establecer este Hogar Nacional Judío en ambas orillas del Río Jordán.

Los árabes, quienes se opusieron a este plan, iniciaron la primera ola de terror en 1920-1921 y pusieron presión política sobre Gran Bretaña, después de la cual el Secretario de Estado británico para las Colonias Winston Churchill visitó la Tierra de Israel. Luego publicó el Papel Blanco de 1922, por el cual dio tres cuartos del territorio del Hogar Nacional Judío a los árabes y estableció al este del Río Jordán el Emirato de Transjordania, que eventualmente se convirtió en el Reino Hachemita de Jordania.


Así pues, en ese momento, la Tierra de Israel ya había sido dividida. Un estado árabe había sido establecido y todo lo que faltaba por hacer era establecer el estado judío al oeste del Jordán. Pero los árabes no estaban satisfechos con esa partición, así como rechazaron todas las particiones propuestas después e iniciaron otra ola de terror. Después de cada ola sucesiva de terror, otra comisión internacional llegó que redibujó las fronteras y redividió repetidamente el país, conduciendo sólo a ataques más sangrientos.

Samuel Huntington, en su libro “El Choque de las Civilizaciones” (The Clash of Civilizations) contó más de 130 conflictos armados alrededor del mundo en el año 2000. Aproximadamente 95 por ciento de éstos fueron entre musulmanes y sus vecinos. Las fronteras islámicas son sangrientas. Casi en todas partes del planeta, los musulmanes están procurando expandirse a expensas del territorio de sus vecinos.


La enfermedad es global. Pero por alguna razón, el mundo actúa como si el conflicto en la Tierra de Israel es local, de una naturaleza diferente, y que concesiones territoriales resolverán el conflicto. Jordania es Palestina, de facto (en realidad) y de jure (de acuerdo con la ley). No obstante, los musulmanes dicen que un estado palestino no es suficiente y están demandando otro al oeste del Jordán. Si se les otorga ese estado, afirman ellos, la paz vendrá al Medio Oriente.

La solución de dos estados para dos naciones debería ser aceptada por todo el mundo. Los judíos tienen un estado en Israel y los palestinos tienen un estado en Jordania. Con ayuda mundial, los refugiados palestinos pueden ser fácilmente reestablecidos en las extensiones de Jordania y las fuentes de agua y energía, junto con viviendas y empleo, pueden ser promovidas con sumas mucho más pequeñas que las que han sido invertidas por el mundo por más de 60 años para mantener a los refugiados en pésimas condiciones en sus campamentos.

Establecer los refugiados no resolverá completamente el conflicto, porque este es fundamentalmente un conflicto religioso y el Islam nunca aceptará el gobierno judío en la Tierra de Israel. Pero ésta es una solución humanitaria necesaria. Después que el problema de los refugiados haya sido resuelto y el Occidente deje de financiar la enseñanza de odio y terror en la instituciones de la UNWRA - United Nations Relief and Works Agency (Agencia de Ayuda y Labor de las Naciones Unidas), quizá entonces veremos dos estados sostenibles, Israel y Jordania, viviendo tranquilamente uno al lado del otro.


Artículos relacionados:

FITNA en Español
El Destino de los Musulmanes
El Plan de Dios para la Paz en el Medio Oriente
¿Israel ha ido demasiado lejos?
El Conflicto de Gaza
Una perspectiva profética de la guerra Israel - Hamás

Traducción y diagramación: Donald Dolmus

02 junio, 2009

El Error de la Teología del Reemplazo

¿Ha reemplazado la Iglesia a Israel?


El argumento que la Iglesia es el cumplimiento de todas las profecías de la Biblia acerca del Reino no es el único error del Amilenialismo. Un error igual de serio es la aseveración que la Iglesia ha sustituido a Israel. A esto se le llama Teología del Reemplazo.

El argumento por lo general va así: “Dado que los judíos rechazaron a Jesús como su Mesías, Dios los rechazó a ellos. El derramó Su ira sobre ellos, los esparció por toda la tierra y transfirió las promesas hechas a ellos al ‘Israel Espiritual’, la Iglesia. Dios ya no tiene ningún propósito para los judíos. El reestablecimiento del moderno Israel es, por lo tanto, simplemente un accidente de la historia sin un significado espiritual”.

Este punto de vista es sostenido por la mayoría de las principales denominaciones liberales antiguas como los Metodistas, Presbiterianos y Episcopales. También es sostenido por algunos grupos conservadores como las Iglesias de Cristo y la Iglesia de Dios de Anderson, Indiana. Defensores de este enfoque pueden encontrarse incluso entre los Bautistas del Sur, aunque la mayoría de los Bautistas lo rechazan.

Yo afirmo que el enfoque es completamente antibíblico.

La posición de los judíos con Dios

No hay duda que en el Primer Siglo Dios derramó Su ira sobre el pueblo judío en respuesta a su rechazo de Su Hijo, Jesús, como su Mesías. Y no hay duda de que hasta este día han permanecido bajo la disciplina de Dios. Pero eso no significa que hayan sido rechazados por Dios.

Dios ama al pueblo judío, incluso en su rebelión. En el eterno Pacto Abrahámico, Dios le dijo a Abraham que El bendeciría a aquéllos que bendijeran a Israel y maldeciría a aquéllos que los maldijeran (Gn. 12:3). De forma similar, El le dijo al profeta Zacarías que el que toca a Israel, “toca la niña de Sus ojos” (Zac. 2:8).

Isaías proclamó que Dios nunca podría olvidar a Israel porque El los tiene “esculpido en las palmas de Sus manos (Is. 49:14-16). Jeremías declaró que el pueblo judío existiría como nación por siempre (Jer. 31:36). Y profeta tras profeta afirmaron que, en los tiempos del fin, un gran remanente de los judíos será salvo cuando acepten a Jesús como su Mesías (Is. 10:20-22; Jer. 31:1-7; 31-34; Ez. 6:8-10; Dn. 12:1; Os. 2:14-20; Jl. 2:31-32; Mq. 7:18-20; Sof. 3:12-13 y Zac. 12:10).

El Punto de vista de Pablo

“Pero”, dicen los amilenialistas, “todas estas promesas fueron anuladas por el rechazo de los judíos de Jesús como su Mesías”. Esta afirmación explica el porqué los capítulos 9 al 11 de Romanos han sido los capítulos más ignorados y despreciados del Nuevo Testamento a través de la historia de la Iglesia. A menudo, estos capítulos son simplemente desestimados como un “paréntesis irrelevante” en el libro de Romanos.

Pero la verdad es que son cualquier cosa menos eso. En estos capítulos, Pablo usa al pueblo judío como el ejemplo por excelencia de la gracia de Dios. A pesar de su historia de rebelión contra la voluntad de Dios, y su continuada rebelión, Pablo enseña que Dios aún los ama, todavía tiene un propósito para ellos y todavía está determinado a traer a la salvación en Jesús a un gran remanente de ellos.

De hecho, Pablo repudia la Teología del Reemplazo incluso antes de que llegue a estos capítulos. El empieza el capítulo 3 con dos preguntas retóricas:

1. ¿Tienen los judíos alguna ventaja con Dios?
2. ¿Ha anulado su incredulidad la fidelidad de Dios?

Históricamente, la Iglesia ha respondido la primer pregunta con un “¡No!”, a pesar del hecho que Romanos 1:16 dice deliberadamente que el Evangelio es poder de Dios para salvación para “el judío primeramente”.

Con respecto a la segunda pregunta, la Iglesia ha contestado consistentemente con un resonante “¡Sí!”, argumentando que Dios se ha “lavado Sus manos de los judíos” debido a su incredulidad.

Pero, ¿cómo responde el apóstol Pablo estas preguntas? El responde exactamente de forma contraria. El declara que los judíos tienen una ventaja porque “les ha sido confiada la Palabra de Dios” (Ro. 3:2). Esto es una referencia al hecho de que cada libro de la Biblia (sí, yo incluiría el Evangelio de Lucas y el libro de los Hechos) fue escrito por un judío. Con respecto a la segunda pregunta en cuanto a que si Dios ha rechazado o no a los judíos, Pablo responde con gran emoción, “¡De ninguna manera!” (Ro. 3:4)

La verdad de Romanos 9-11

Pablo regresa a este tema en los capítulos 9-11. El empieza hablando acerca de cuán importantes han sido los judíos en la historia redentora de Dios y cuán importantes continúan siendo (Ro. 9:3-4):

“…mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas…”

Note que Pablo está hablando acerca de judíos físicos, no espirituales, y note que hace referencia a la validez continua de las promesas de Dios hacia ellos. En Romanos 9:27 él se refiere a la promesa del Antiguo Testamento que Dios salvará un día un gran remanente de los judíos, citando específicamente Isaías 10:22.

El empieza el capítulo 11 con otra pregunta retórica: “Digo pues: ¿Ha desechado Dios a Su pueblo?”. Por 2,000 años la Iglesia Católica ha respondido a esta pregunta con un dogmático “¡Sí!”. Cuando ocurrió la Reforma, las iglesias Protestantes resultantes se unieron al coro. Pero Pablo la responde diciendo: “En ninguna manera… No ha desechado Dios a Su pueblo, al cual desde antes conoció” (Ro. 11:1-2).

La Iglesia ha sido injertada en el Buen Olivo

Otra vez, él afirma que un remanente será salvo (Ro. 11:5) por gracia después que “haya entrado la plenitud de los gentiles” a la Iglesia (Ro. 11:25). Luego, mientras Pablo considera la terquedad de sus hermanos en contraste con la paciencia y bondad de Dios hacia ellos, grita desde su corazón: “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son Sus juicios, e inescrutables Sus caminos!” (Ro. 11:33).

El Plan de Dios para Israel

Es sólo cuando usted entiende cuánto ama Dios al pueblo judío y cuán determinado está El a traer a la salvación a un gran remanente, que usted puede empezar a entender qué es lo que está ocurriendo hoy en el Medio Oriente. La Biblia revela claramente que la reunión del Siglo XX del pueblo judío desde los cuatro ángulos de la tierra de regreso a su patria es un acto sobrenatural de Dios que es el primer paso para dar lugar a la salvación de un remanente (Is. 11:10-12).

Específicamente, las Escrituras enseñan que una vez que los judíos sean reunidos en incredulidad y su nación sea reestablecida, Dios traerá a todas las naciones de la tierra contra ellos por el asunto de quién va a controlar a Jerusalén (Zac. 12:2-3). El odio hacia los judíos y la oposición a su estado alcanzará su clímax durante la última mitad de la Tribulación, cuando el Anticristo se volverá contra ellos e intentará aniquilarlos de la faz de la tierra (Ap. 12:12-17). Durante este periodo de tres años y medio, el Anticristo logrará matar 2 tercios del pueblo judío (Zac. 13:8).

Esas son las malas noticias. Pero las increíbles buenas noticias es que aquéllos que queden serán traídos al final de ellos mismos y, en su total desesperación, volverán sus corazones hacia Dios. En ese momento, Jesús aparecerá en los cielos y el remanente judío “mirarán a Mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito” (Zac. 12:10). Ellos invocarán el nombre del Señor (Joel 2:31-32) y gritarán “¡Baruch Haba Bashem Adonai!”, que quiere decir “¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!” (Mt. 23:38-39).

La asombrosa Gracia de Dios

Cuando empecé a predicar acerca del amor de Dios por el pueblo judío y de Su determinación para perseguirlos hasta que un gran remanente se arrepienta y acepte a Su Hijo como su Mesías, mi esposa me dijo: “¡Me haces querer ser un judío!”.

“No”, le respondí, “no querrías ser un judío, porque las posibilidades abrumadoras son de que si tú fueras un judío, tendrías un velo espiritual sobre tus ojos (2 Cor. 3:14), y rechazarías reconocer a Jesús como tu Mesías”.

Luego hice un punto que le animé a no olvidar jamás: “Ann, Dios no está haciendo algo por el pueblo judío que El no esté dispuesto a hacer por todos nosotros”.

Mantenga en mente que el pueblo judío es el Pueblo Escogido de Dios (Dt.7:6). Eso no significa que ellos son salvos. Por el contrario, significa que ellos fueron llamados por Dios para ser testigos de El (Is. 43:10-12). Por consiguiente, cuando usted estudia su historia, puede llegar a un entendimiento de lo que significa tener una relación con Dios. Su historia muestra que cuando usted es fiel, Dios lo bendice. Cuando usted se rebela, El disciplina. Y cuando usted se arrepiente, El perdona y olvida y empieza a bendecir otra vez (lea el libro de Jueces).


Actualmente, el pueblo judío está bajo disciplina. Lo han estado por dos mil años. Pero un día cercano sus ojos serán abiertos a la realidad de Jesús como su Mesías. Cuando eso ocurra, serán abrumados con aflicción, serán barridos por el arrepentimiento y un gran remanente será salvo por gracia a través de la fe.

El continuo amor de Dios por los judíos a pesar de su persistente rebelión espiritual es una gran demostración del significado de la gracia – superada sólo por la misma Cruz. Las personas a menudo me dicen, “¿Cómo podría Dios posiblemente estar detrás de la reunión mundial del pueblo judío cuando aún están atrapados en incredulidad? Lo única cosa que se merecen es la muerte”.

Pero ése es exactamente el punto. La única cosa que cualquiera de nosotros merece es la muerte. Pero: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquél que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Jn. 3:16).

Podemos agradecer a Dios que aquéllos de nosotros que hemos puesto nuestra fe en Jesús nunca recibiremos lo que merecemos. ¡Alabe a Dios por Su gracia maravillosa! Y alabe a Jesús por Su disposición a sufrir y morir para que pudiéramos ser reconciliados con el Padre.

Artículos relacionados:

Dios y los Judíos
La Certeza del Retorno del Señor
Por qué un Milenio
Los Judíos en la Profecía Bíblica de los Tiempos del Fin
Venga tu Reino
Profecía Cumplida e Israel
La Mujer Misteriosa
Diez Razones para Rechazar el Reino Ahora
La Profecía de Pedro
10 Maneras en que se trata diferente a Israel
La Correcta Ruta hacia la Paz


Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (www.atalayadejesus.blogspot.com)

Artículo original:
The Error of Replacement Theology


Lamb & Lion Ministries (www.lamblion.com)

23 mayo, 2009

Los 144,000 Misteriosos

¿Quiénes son los 144,000 de Apocalipsis y cuál es su propósito?


Probablemente no hay ninguna parte de Apocalipsis que haya sido más abusada que la primera mitad del capítulo 7 que habla acerca de 144,000 judíos siendo “sellados” como “siervos” de Dios. Los Testigos de Jehová afirman que un grupo de sus fundadores y pioneros constituyen este grupo. Otras sectas afirman que ellos son los 144,000. La mayoría de los principales comentadores cristianos argumentan que este grupo es un símbolo de la Iglesia.

Cómo 144,000 judíos pueden ser símbolos de la Iglesia está más allá de mi comprensión. Esta interpretación es un buen ejemplo de las ideas fantasiosas en las que la gente parece deleitarse en sacar de Apocalipsis. ¿Qué tendría que hacer Dios para convencernos de que está hablando acerca de 144,000 judíos? El dice que son judíos. Específicamente, El los llama “los hijos de Israel” (Ap. 7:4). Incluso los enumera por sus tribus, declarando que 12,000 saldrán de cada tribu. ¿Necesita poner en el cielo un rótulo centelleante de neón que diga: “¡Estoy hablando de judíos!”?

¿Por qué algunas tribus judías están excluidas de los 144,000?

Esta es una pregunta intrigante. La lista de las tribus es ciertamente inusual. Las doce tribus originales incluían tanto a Leví y a José. Pero normalmente, cuando las doce tribus son enumeradas en la Biblia, Leví – la tribu sacerdotal – no es mencionada porque su herencia era el Señor mismo (Dt. 10:9). Y el nombre de José usualmente es excluido y reemplazado luego por sus dos hijos, Efraín y Manasés quienes fueron adoptados por Jacob (Gn. 48:8-22). Así que, Leví y José son reemplazados usualmente por Efraín y Manasés, conservando la lista en doce.

En la lista de Apocalipsis 7, las tribus de Dan y Efraín son excluidas y reemplazadas por Leví y José para mantener la lista en doce. ¿Por qué? Bueno, nadie sabe con certeza. Mi suposición es que Dan y Efraín fueron excluidas porque fueron las que condujeron a los hijos de Israel a la idolatría (Dt. 29:18-21 y 1 R. 12:25 ss.). Parece, por lo tanto, que a las dos tribus responsables de atraer a otros hacia la idolatría, no se les confiará compartir el Evangelio con otros durante la Tribulación.

Pero la gracia de Dios en este asunto se refleja al final de Apocalipsis cuando se da la descripción de la Nueva Jerusalén. Apocalipsis 21:12 dice que la ciudad tendrá doce puertas y que cada puerta será nombrada con cada una “de las doce tribus de los hijos de Israel”. En Ezequiel 48:30-34 se nos dice cuáles tribus estarán incluidas en este reconocimiento significativo. Son las doce originales, incluyendo a Leví y a José. Eso significa que una de las puertas será nombrada con la tribu errante de Dan y tanto Manasés como Efraín serán incluidas bajo el nombre de José.

¿Son los 144,000 de Apocalipsis 7 los mismos 144,000 descritos en Apocalipsis 14?

Creo que lo son. ¿Por qué nos presentaría el libro un grupo totalmente diferente de 144,000 personas sin decírnoslos?

En su libro, "Revelation Illustrated and Made Plain" (Revelación Ilustrada y Hecha Sencilla), Tim LaHaye argumenta que los 144,000 de Apocalipsis 14 son un grupo de cristianos gentiles que se han convertido durante la Tribulación y que han servido al Señor sin distinción antes de experimentar el martirio. El admite que esta interpretación lo coloca “en la minoría entre los comentaristas”.

La escena en Apocalipsis 14 describe a 144,000 hombres en pie sobre el Monte Sión con Jesús. LaHaye discute que dado que esta escena se lleva a cabo en la mitad de la Tribulación y dado que Jesús no estará en pie sobre el Monte Sión en esa época, la referencia al Monte Sión debe ser una referencia simbólica al Cielo. Por eso, él concluye que éstos son gentiles que han muerto por su fe y que ahora están en el Cielo con Jesús.

Yo no creo eso. El primer punto que me gustaría hacer es que esta escena no está en la mitad de la Tribulación. Todo el capítulo 14 es una proyección hacia el final de la Tribulación, dando al lector un anticipo de lo que depara el futuro, asegurándole que Jesús vencerá definitivamente. El segundo punto que me gustaría hacer es que el grupo no está en el Cielo. Ellos están en el Monte Sión en Jerusalén donde Jesús ha regresado para reinar como Rey de reyes. El los ha preservado a través de la Tribulación, y El está celebrando Su victoria con ellos. Ellos están entonando una canción oída desde el Cielo, un cántico que sólo ellos pueden entonar (Ap. 14:2-3). Una vez más, si éstos fueran unos 144,000 distintos de los 144,000 judíos mencionados en Apocalipsis 7, creo que el texto nos lo diría.

¿Cuál es el propósito de los 144,000?

¿Cuál es el papel de estos 1444,000 judíos durante la Tribulación? ¿Cuál es su propósito? Todo lo que el texto dice es que serán “siervos de Dios” (Ap. 7:3).

Pero el contexto indica que servirán al Señor como evangelistas. Digo esto porque su descripción es seguida inmediatamente por la descripción de “una gran multitud que nadie podía contar, de cada nación y tribu y pueblo y lengua” (Ap. 7:9). Juan mira esta gran hueste de personas en el Cielo de pie ante el trono de Dios, y él pregunta “¿quiénes son éstos, y de dónde han venido?” (Ap.7:13). Se le dice que son personas que han salido de la Gran Tribulación que “han lavado sus ropas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero” (Ap. 7:14).

En otras palabras, esta multitud de gentiles son aquéllos que aceptan a Jesús después del Arrebatamiento y que son martirizados por su fe durante la Tribulación.

Debido a que son ubicados de forma adyacente a los 144,000 creyentes judíos, la implicación es que son convertidos por los judíos durante la Tribulación.

Una vez llamé a Zola Levitt y le pedí su opinión sobre este asunto. Zola es un judío mesiánico que tiene un ministerio de profecía bíblica. Cuando le pregunté que si él creía que los 144,000 judíos de Apocalipsis 7 actuarían como evangelistas intentando convertir el mundo a Jesús, él dijo, “¡Por supuesto” ¿Por qué piensas que el Señor nos ha dado la clase de personalidad que tenemos?”

No estaba a punto de tocar esa pregunta con un poste de 10 pies, así que me hice el tonto. “¿De qué estás hablando?”, le pregunté.

“¿No has notado”, preguntó Zola, “que los judíos somos personas muy insistentes?”

“Bueno sí”, respondí, “ahora que lo mencionas, debo decir que sí lo he hecho”.

“Bueno”, dijo Zola, “Dios nos ha dado esa clase de personalidad para que podamos ser los más grandes vendedores del mundo. Y un día, durante la Tribulación, 144,000 creyentes judíos van a usar estas habilidades para convertir a Jesús a una gran hueste de gentiles. Vamos a empujar a la gente contra la pared y agarrarlos del cuello hasta que digan, ‘¡Jesús!’ Antes que la Tribulación termine, vamos a convertir más personas a Jesús que las que ustedes los gentiles han convertido en los pasados 2,000 años”.

Todo lo que pude decir fue, “Espero que tengas razón”.


Artículos relacionados:
Revelación

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (www.atalayadejesus.blogspot.com)

Artículo original:
The Mysterious 144,000

Lamb & Lion Ministries (www.lamblion.com)

16 mayo, 2009

Bill Salus on Psalm 83 - Christ in Prophecy TV



Dé click en la imagen de la portada del libro "Isralestine", del autor Bill Salus, para ver el programa de televisión “Christ in Prophecy” (Cristo en la Profecía), presentado por el fundador y director de Lamb & Lion Ministries, el Dr. David Reagan.

Este programa presenta a Bill Salus y una discusión a fondo acerca del próximo gran evento militar profético que ocurrirá en el Medio Oriente, la guerra final árabe – israelí. Los precursores o condiciones geopolíticos y militares para esta guerra inminente están ocurriendo en tiempo real en Washington D.C., Europa, Jerusalén y las ciudades capitales del Medio Oriente.

El resultado de esta guerra cambiará fundamental e irrevocablemente el balance de poder y el mapa del Medio Oriente en formas no vistas en esta tierra desde los reinados de David y Salomón, que existieron hace más de 3,000 años.

Nota: Este programa está en idioma inglés.

Si desea leer artículos de Bill Salus, siga el siguiente enlace:

10 mayo, 2009

FITNA en Español


FITNA (Español)


Vea artículos relacionados:

>> Fitna in Wikipedia (English)
>> Fitna en Wikipedia (Español)
>> Wilders Prophetic Warning to Jews
>> Wilders Prophetic Warning to Islam
>> Wilders Prophetic Warning to Europe
>> Wilders Prophetic Warning to Israel
>> Wilders Prophetic Warning to America

21 abril, 2009

El Destino de los Musulmanes

¿Provee Dios alguna esperanza?


[read in Lamplighter (pdf)]


La Biblia profetiza que Dios derramará juicio sobre las naciones árabes en los tiempos del fin por su hostilidad hacia los judíos y por sus intentos de reclamar como propia la patria judía. Considere por ejemplo Joel 3:19. Este pasaje tiene un claro contexto del tiempo del fin y, en ese contexto, dice: “Egipto será destruido, y Edom será vuelto en desierto asolado, por la injuria hecha a los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra sangre inocente”.

Mantenga en mente que Edom es usado a menudo como un término simbólico para todos los pueblos árabes, así como Israel es usado como un término para todas las tribus judías. Ezequiel dice que “todo Edom” será tratado en los tiempos del fin debido a su odio contra los judíos y a su lujuria por su tierra (Ez. 35:10-11 y 36:1-7). El resultado será la desolación de los estados árabes (Ez. 35:15). El libro de Abdías profetiza un destino similar para Edom en “el día del Señor” (Abdías 15-18).

Parte de esta destrucción va a tomar lugar en las guerras del Salmo 83 y Ezequiel 38, muy probablemente antes de que empiece la Tribulación. Pero estas guerras afectan sólo a las naciones en el Medio Oriente. La vasta mayoría de musulmanes vive en naciones fuera del Medio Oriente.

El Juicio de la Tribulación

Creo que los musulmanes en otras partes del mundo, como Pakistán, Bangladesh e Indonesia probarán la ira de Dios al comienzo de la Tribulación cuando rechacen aceptar al Anticristo europeo. Se convertirán en el foco de las acciones militares del Anticristo para someter a su autoridad a todo el mundo.

El libro de Revelación declara que un cuarto de la humanidad morirá en la campaña militar inicial del Anticristo (capítulo 6). Eso es 1.5 billones de personas en términos actuales. Luego, se nos dice que la guerra se extenderá a lo que parece ser un holocausto nuclear y, durante esta segunda fase (capítulos 8 y 9) un tercio de aquéllos restantes morirán. Esos son otros 1.5 billones.

Así que, un total de 3 millones de personas van a ser asesinadas en las guerras del Anticristo durante la primera mitad de la Tribulación. Creo que la mayoría de ellos serán musulmanes.

Esperanza para los árabes

Pero el futuro para los árabes no es del todo sombrío. Ellos deben sufrir por sus pecados, así como el pueblo judío sufrirá durante la Tribulación. Y, al igual que los judíos, un remanente de los árabes surgirá de su sufrimiento con sus corazones vueltos al único y verdadero Dios (Jer. 12:14-17).

La profecía más notable referente a la salvación futura de un remanente árabe está contenida en Isaías 19:16-25. Isaías dice que cuando el Señor hiera a Egipto y a Asiria, ellos se volverán a El y El tendrá compasión de ellos y “los sanará”. Isaías presenta luego un increíble cuadro de Egipto, Asiria e Israel viviendo juntos en paz durante el Milenio, ¡adorando al mismo Dios!

Otra profecía notable se refiere a los árabes que estarán viviendo en la tierra de Israel después de que el Señor regrese. Esta profecía se relaciona con el hecho de que el territorio de Israel será ampliado grandemente cuando Jesús regrese, incorporando muchas de las naciones árabes que hoy existen. (Las fronteras de Israel ampliadas considerablemente durante el Milenio están detalladas en Ezequiel 47:15-20). Asombrosamente, Ezequiel dice que los árabes viviendo en Israel en esa época le será “dada una heredad” de la tierra juntamente con las tribus de Israel (Ezequiel 47:21-23. Vea también Isaías 14:1-2)

El amor de Dios por los árabes

La Biblia dice que el pueblo judío son la “niña de los ojos de Dios” (Zacarías 2:8), pero eso no significa que El no tiene amor por sus primos, los árabes. Así como Dios tiene pactos con los judíos, El tiene un pacto con los pueblos árabes. Usted puede encontrarlo en Génesis 16:11-12 y 17:20-21. En este pacto, Dios prometió hacer de los descendientes de Ismael (los árabes) una gran nación y darles toda la tierra al este de sus hermanos judíos.

Dios ha sido fiel a estas promesas. Hoy hay 22 naciones árabes con una población combinada de 289 millones de personas. Los árabes ocupan un área total de 5.3 millones de millas cuadradas de tierra rica en petróleo. En contraste, sólo hay un estado judío con una población de 5 millones de judíos que están apretujados en tan sólo 8 mil millas cuadradas de espacio. Esa es una tasa poblacional de 58 a 1 y una tasa de tierra de 662 a 1. Los árabes realmente han sido bendecidos.

Nuestro Dios imparcial

Con Dios no hay parcialidad (Ro. 2:11). El escogió a los judíos, no para que fueran un repositorio de Sus bendiciones, sino para que fueran un vehículo a través del cual El bendeciría a todas las naciones del mundo, incluyendo a los árabes. Pero el requisito fundamental para recibir las bendiciones de Dios – para el judío y el árabe, así como para todas las personas – es aceptar el regalo del amor de Dios en Jesús, recibiéndole como Mesías.

Cuando considero las bendiciones que Dios ha dado a los pueblos árabes y la gracia que va a mostrar hacia ellos en el futuro, a pesar de su persecución de Su Pueblo Escogido, me acuerdo de lo que Pablo escribió cuando consideró la gracia de Dios hacia sus hermanos judíos: "¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!" (Romanos 11:33).


Artículos relacionados:

Dios y los judíos
La Mujer Misteriosa
Profecía Cumplida e Israel
Los judíos en la Profecía Bíblica de los tiempos del Fin
Diez razones contra el Reino Ahora
El Plan de Dios para la Paz en el Medio Oriente
Salmo 83 + Ezequiel 38 = GRAN ISRAEL
Israel destruye a Damasco, luego Rusia invade
La Pieza #83 del Rompecabezas Profético
¿Salmo 83 o Ezequiel 38?
¿Pueden los huesos secos de Israel pelear?
¿Es “Operación Libertad Israelí” la Prueba del Coraje de Obama?


Traducido por: Donald Dolmus
En Defensa de la Fe

Artículo original:
The Fate of the Muslims

15 abril, 2009

Israel destruye a Damasco, luego Rusia invade

Por Bill Salus


En estos días, no se requiere demasiado polvo para ver que Rusia está grabando llamativamente sus indelebles huellas digitales sobre el Medio Oriente. En una puja para recuperar el estatus de súper potencia, los antiguos moscovitas están formando alianzas sin precedentes con Irán y Siria, los dos enemigos primarios del moderno Israel.

Para aquéllos que no están familiarizados con el profeta Ezequiel del Antiguo Testamento, él anticipa en los capítulos 38 y 39 la llegada de una coalición equipada con armas nucleares dirigida por Rusia e Irán, que invade Israel en los últimos días. Debido a una letanía de notables razones recientes, todos los indicadores apuntan a que este episodio enorme va a ocurrir en un futuro muy cercano.


A pesar de que volúmenes de best-sellers acerca de la invasión de Ezequiel deberían justificadamente llenar pronto los estantes de las librerías en el mundo, estos autores deben tener la precaución de no poner el carro coloquial antes del caballo proverbial.

Efectivamente, Rusia e Irán están listos para hacer sus movimientos, pero, ¿qué acerca de Siria? Siria, quien hoy en día procura junto a Irán los afectos rusos, extrañamente no está incluida entre los 9 miembros élites del consorcio de naciones atacantes. ¿Por qué no? ¿Qué golpea su aljaba de misiles fuera de la ecuación militar de Ezequiel?

Como he documentado en mi libro publicado recientemente, “Isralestine, The Ancients Blueprints of the Future Middle East”, la Biblia aclara absolutamente que en un episodio del Salmo 83 distintamente separado, Damasco, la capital de Siria, pronto deja de ser una ciudad, y posteriormente justo después de eso, Rusia e Irán marchan contra Israel.

Adicionalmente, “Isralestine” explica cómo la destrucción de Damasco, seguida por la invasión anunciada por Ezequiel, prepara el escenario para el periodo final de la Tribulación, en el cual el Anticristo reúne a sus “Armagedonitas” en un esfuerzo de los últimos días por destruir a la raza judía.

Así que hay tres avances programados contra Israel para los tiempos finales, no sólo el de Ezequiel. Primero ocurre Salmos 83, la guerra árabe – israelí; seguida rápidamente por la invasión rusa – iraní de Ezequiel 38 y 39 y, finalmente, la campaña de Armagedón del Anticristo.

Mientras el mundo mira para ver quién será el próximo presidente americano y si Tzipi Livni tendrá una carrera más larga que la de Ariel Sharon y Ehud Olmert como nueva Primer Ministra de Israel, estos tres eventos proféticos poderosos destinados a tener un profundo efecto geopolítico mundial, se están colocando como fichas de dominó que caerán en su orden cronológico específico.

Un evento se superpone sobre otro, y antes de que la humanidad se dé cuenta, ningún “pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos”, serán capaces de vender o comprar sin que se coloquen el chip de computadora del Anticristo en su mano o en su frente; ¡una tecnología que ya existe actualmente! (Ap. 13:16,17)

¡La condenación de Damasco coloca a todos los eventos arriba mencionados en movimiento acelerado! Esta antigua ciudad, que en el presente permite dentro de sus límites a cada agencia terrorista conocida y que tiene el récord mundial de ser la ciudad más continuamente habitada, morderá algún día el polvo divino, de acuerdo con los profetas Amós, Isaías y Jeremías.

La destrucción de Damasco será un evento mundial tan poderoso que Isaías fue instruido a declarar audaz y sucintamente, “profecía sobre Damasco. He aquí que Damasco dejará de ser ciudad, y será montón de ruinas” (Is. 17:1). Isaías anuncia más adelante que las ciudades fortificadas de Siria serán colocadas bajo soberanía israelí (Is. 17:9) Esto sugiere que la fatalidad de Damasco y la conquista de Siria son el resultado de una campaña de la Fuerzas de Defensa Israelí (Nota del traductor: IDF, por sus siglas en inglés)

Amós y Jeremías hacen eco de esta profecía de Isaías de 2,800 años de antigüedad pronunciando proféticamente algunos detalles adicionales que les fueron dados. Amós declara que los edificios de la capital de Siria arderán en llamas y que la nación entera irá en cautiverio (Amós 1:3-5) Jeremías concuerda y declara adicionalmente que la milicia siria será derrotada definitivamente y, en adición, muchos jóvenes morirán en las calles manchadas de sangre de Damasco (Jer. 49:23-27)

Contrario a la reciente retórica sin sentido de que el “Gran Israel no existe más”, de acuerdo con el antiguo Primer Ministro israelí Olmert, y que el “Menor Israel ha expirado”, de acuerdo con el presidente apocalíptico de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, ¡Israel está a punto de volar en pedazos a Damasco! Esto es lo que previene inevitablemente que las flechas de Siria formen parte del arsenal de Rusia.


Así que, en conclusión, si está pensando en viajar a Damasco, o tiene bienes raíces sirios o incluso un tiempo compartido ahí de los que usted quiera deshacerse, ahora es el momento de implementar su plan. La escritura está ciertamente en la pared, en los titulares recientes y en las Sagradas Escrituras, de que la guerra árabe – israelí del Salmo 83 está a punto de ocurrir, y el subproducto de ese conflicto hará que Damasco sea completamente erradicado de los próximos mapas del Medio Oriente.

Traducido por Donald Dolmus

Artículo original: Israel destroys Damascus, then Russia invades
http://isralestine-blog.blogspot.com/2008/09/world-net-daily-exclusive-israel.html